En Draemor, las bestias no son simples animales: son fuerzas antiguas de la tierra,
del cielo, de los bosques y de las aguas. Algunas pueden ser domesticadas; otras solo
pueden ser evitadas. Todas forman parte del equilibrio salvaje que rodea a Carnthalar.
Bestia aérea
Draskari
Criatura alada de cuerpo escamado, alas poderosas y mirada encendida. Los draskari
dominan las alturas de Draemor y son temidos por su velocidad, su ferocidad y su
inteligencia instintiva. Pocos hombres han logrado acercarse a uno sin morir.
Depredador mayor
Oso Rojo
Enorme bestia de pelaje rojizo, espinas dorsales y ojos de fuego. El Oso Rojo es
uno de los depredadores más temidos de los bosques profundos. Su tamaño, fuerza y
resistencia lo vuelven casi imposible de enfrentar sin preparación.
Cazador de bosque
León de Montaña
Felino robusto, silencioso y de colmillos largos. Acecha entre los bosques húmedos
y las quebradas, donde su paso casi no deja rastro. Es menos monstruoso que otras
bestias de Draemor, pero no menos letal.
Montura domesticable
Corredor Crestado
Reptil manso, veloz y resistente, usado como montura en ciertas regiones de Draemor.
Su cresta dorada y su andar ligero lo hacen reconocible a distancia. Es apreciado
por exploradores, mensajeros y viajeros que necesitan cruzar terrenos difíciles. Puede alcanzar grandes velocidades.
Bestia anfibia
Lagarto Espinoso
Animal anfibio de tamaño mediano, con cola larga, cuerpo acorazado
y púas defensivas. Está hecho para nadar, ocultarse entre corrientes oscuras y cazar
desde el agua con ataques rápidos y silenciosos.